Trayectoria artística

1958-60

Suburbios

El problema del desarrollismo urbano del Madrid de los 50 -La ciudad crece, Cementerio de coches- y el recuerdo de la posguerra en la periferia madrileña -El tranvía, Casa importante, El tribunal- está presente en esta serie de obras, coincidente asimismo con los presupuestos programáticos del neorrealismo italiano. Las formas se simplifican y se cubren de un extraño colorido plano.

Para Bonet Correa, “los áridos desmontes, con árboles esqueléticos y casas destartaladas, al igual que las máscaras, crean un clima más bien opresor, entre barojiano y solanesco, interpretado por la óptica propia del pintor extremeño”. Este matiz de crítica social distingue, según García Arranz, la obra de Pedraja de este momento de la del resto de miembros “oficiales” de la Escuela de Madrid.


Cementerio de coches, 1958. Óleo sobre táblex (50 x 61 cm). Colección del pintor.

Casa importante, 1959. Óleo sobre táblex (61 x 50 cm). Colección privada.