Trayectoria artística

años 50

Madrid y las Bienales Hispanoamericanas

Desde los inicios la pintura de Pedraja, que vive largas temporadas en la capital de España a la vez que abre estudio de pintor en Badajoz, se vincula a la Escuela de Madrid, caracterizada por la decidida recuperación del género del paisaje y por una modernidad “razonable”, que rompe con la pintura tradicional y académica del momento. Es la época de los premios en las Bienales Extremeñas y de la selección para las Bienales Hispanoamericanas de Madrid y La Habana (Cuba).

Desde Extremadura, la trasgresión que supone su pintura, de rotundos volúmenes, gruesas texturas y encendido cromatismo, fue vista por Adelardo Covarsí como producto de la locura, y el crítico de arte Cienfuegos la calificó despectivamente de expresivista. Junto a los paisajes Molinos, La charca y Puente azul, la figura femenina toma protagonismo en La negra y La espera -alusión a la soledad de la prostituta- , cuyos temas y realización técnica se alejan de la pintura regionalista de mozas campesinas.

Prosema en forma de Arte (fragmento). Dedicado al pintor Francisco Pedraja.

“...Y el Pintor de los Molinos (Pedraja) declaró que él se ponía a pintar un paisaje y le salía un retrato, o que se ponía a pintar un retrato y le salía una montaña con árboles y todo, y que eso le pasaba a todos los pintores auténticos, que sólo allí -entre amigos- hacía aquellas declaraciones. Porque pintores auténticos en Extremadura faltaban y pintores “desauténticos” había muchos. Y dijo, que en pintura, un simple garabato podía tener vida, entrañas, sangre, y que el magreo, sobeo, manoseo y pinceleo que construye un sifón perfecto, podía llegar a la cosa muerta, o a lo tan perfectamente fotografiado que no fuera sifón, que no existiera como sifón, que no pensara como sifón, porque los sifones también piensan...”

Manuel Pacheco.
Badajoz, 15 de febrero de 1958.


La charca, 1952. Óleo sobre lienzo (66 x 88 cm). Primer Premio II Bienal Extremeña de 1953. Seleccionado para la II Bienal Hispanoamericana de La Habana (Cuba), 1954. Colección del pintor.

"Cesta de peces", 1956-59. Óleo sobre táblex (83 x 121 cm). Colección particular.

El puente azul, 1953.
Óleo sobre lienzo (74 x 61 cm).
Colección del pintor.

La negra, h. 1954. Óleo sobre táblex (85 x 65 cm). Colección privada.